¿Son compatibles la Responsabilidad Corporativa y la Transformación Digital?

La Transformación Digital ha modificado la forma en que las empresas realizan sus negocios para hacerlas más productivas y competitivas. Precisamente, esos mismos avances tecnológicos pueden hacer grandes aportes a la Responsabilidad Corporativa siempre y cuando se tenga consciencia del impacto que los productos y servicios que comercializan tienen en la sociedad. Los distintos grupos de interés pueden ser atendidos sin que esto represente la disminución de la rentabilidad de la empresa.

No es casualidad que el ranking de las 100 empresas más valiosas del mundo publicado por Forbes, tenga en sus primeros lugares a firmas como Apple, Alphabet, Microsoft, Facebook y Amazon. En el caso de la compañía de la manzanita, con un valor de marca estimado en 182.000 millones de dólares ha permanecido en el sitial de honor durante ocho años consecutivos.

El posicionamiento privilegiado de todo de este sector por encima incluso del consumo masivo y financiero, se debe al auge de la tecnología ante un mercado que trabaja bajo el paradigma de la Revolución Digital que ha penetrado en la vida de la población mundial hasta el punto de consolidar un nuevo poder conocido como GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon). ¿Su principal insumo?. Los datos de millones de usuarios.

Sin embargo, no en todos los casos el lugar de las empresas en este ranking se mantiene en cuanto a la Responsabilidad Corporativa, a excepción de Google y Microsoft que han logrado ser coherentes en cuanto a su reputación de cara a los usuarios. El liderazgo de las marcas tecnológicas también les obliga a comportarse de forma responsable ante la sociedad.

 

¿Responsabilidad Corporativa y Transformación Digital se dan la mano?

Los usuarios se han tornado cada vez más influyentes en cuanto a su capacidad de fomentar cambios en la sociedad y en las empresas. Ya no solo se trata de que los consumidores manejan más información a la hora de adquirir un producto, sino que tienen la posibilidad de elevar sus demandas para que lo que adquieran no solo satisfaga una necesidad sino que pueda ser capaz de mejorar el mundo en el que viven.

Hablamos de lo que Mickael Porter y Mark Kramer denominaron valor compartido concepto que indica que es posible «crear valor económico al mismo tiempo que también se crea valor en la sociedadQué mejor forma de hacerlo que a través de la innovación que caracteriza a las empresas de tecnología que hoy en día tienen un mayor compromiso ante la sociedad.

Muchas empresas relacionadas con tecnología están construyendo un nuevo modelo que también tiene como epicentro la Responsabilidad Corporativa sin perder de vista el lucro y han logrado sacar partido a esta visión hasta el punto de hacerla una ventaja competitiva que es apreciada por los usuarios. Esto no solo aplica para aquellas que ostentan grandes ganancias sino para todo el sector en general que aspira a comercializar sus productos y servicios en otros mercados.

¿En qué están trabajando las grandes empresas del sector tecnológico para hacer compatible el negocio con la Responsabilidad Corporativa?

 

#1 Alinear a las empresas de adentro hacia afuera

Expertos aseguran que el primer paso para desarrollar el compromiso social es reconocer la responsabilidad de la empresa. Aunque parezca evidente, tal vez no lo sea para muchas empresas.

Es necesario identificar cómo puede la empresa hacerse responsable por toda la cadena relacionada con su producto, sin importar su tamaño es necesario tener claro el impacto que tiene en la sociedad y aprender a manejarlo.

Hace unos meses, Tony Fadell -considerado como el padre del iPod y uno de los promotores del iPhone- planteaba que corresponde a Apple el crear conciencia sobre el uso excesivo de los teléfonos inteligentes. En su columna publicada por la revista Wired, expresó que el usuario «debe poder ver exactamente cómo gasta su tiempo y, si lo desea, moderar su comportamiento en consecuencia. Necesitamos una escala para nuestro peso digital, como tenemos para nuestro peso físico. Nuestros datos de consumo digital podrían verse como un calendario con nuestra actividad histórica».

Contrario a lo que podría pensarse, esto no implicaría una reducción en las ventas de los dispositivos inteligentes sino podría ser visto como parte del criterio de ciudadanía en el cual se reconoce el  impacto que los  productos tienen en la sociedad y se crean acciones concretas para que las personas puedan manejarlo y establezcan límites si es necesario.

Parte de la atractividad de las empresas tecnológicas que les hace ser apetecibles en el mercado laboral radica en que son vistas como comprometidas con el entorno y esa imagen también es proyectada hacia el interior de la organización, precisamente porque los trabajadores sienten orgullo de lo que hacen.

 

#2 Ganar la confianza de los usuarios

Hace unos meses el escándalo de la empresa británica Cambridge Analytica sacudió a la opinión pública mundial al conocerse que habría comprado información perteneciente a más de 50 millones de usuarios pertenecientes a la red social Facebook para influenciar en los resultados de las elecciones de Estados Unidos. La polémica centró el debate en torno al uso indebido de los datos personales y manipulación por parte de las plataformas electrónicas para fines diferentes a los que fueron autorizados por los usuarios.

La proliferación de las fake news o noticias falsas también preocupa no solo a los usuarios sino a las empresas ya que la difusión de las mismas es 70 % superior que las verdaderas (Estudio The spread of true and false news online). Pensemos en lo que puede implicar para una organización el desmentir una información que ha sido divulgada a través de las redes sociales con audiencias que pueden superar los 3000 millones de personas en el mundo. Las empresas crean estrategias para estar atentos ante lo que podría afectar su reputación. También están conscientes de la importancia del poder de la información que transmiten a través de todas las plataformas en las que estén presentes.

Precisamente, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en vigor en Europa desde el 24 de mayo de 2017 pretende preservar los derechos de los ciudadanos en cuanto al tratamiento de datos que puedan ser considerados como sensibles basados en derechos como la transparencia e información, consentimiento, olvido, limitación del tratamiento y portabilidad.

 

#3 Garantizar mayor inclusión social en el área digital

Crear las condiciones necesarias para garantizar que la población tenga acceso a la Transformación Digital también forma parte de la Responsabilidad Corporativa que trasciende a las empresas e incluye al sector gubernamental.

El objetivo es crear mercados comunes digitales que permitan acercar las tecnologías a los sectores menos privilegiados para fomentar áreas como la educación e incluso disminuir la brecha de género de acuerdo a lo establecido por la ONU en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Europa, por ejemplo, ha desarrollado diversas iniciativas incluidas en la Agenda Digital para que los ciudadanos puedan «sacar el máximo provecho  de las tecnologías digitales» teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que emplea este sector y todas las ventajas que pueden representar para la población en términos  de modernización, seguridad, educación, innovación y  asistencia sanitaria, por mencionar solo algunas.

Para lograr coherencia entre Transformación Digital y Responsabilidad Corporativa es necesario alinear la estrategia interna de la empresa con el compromiso social sin obviar el papel fundamental que juegan las organizaciones relacionadas con la tecnología de cara a las nuevas generaciones y a los consumidores digitales. Reputación, competitividad, aumento de la rentabilidad son solo algunos de los beneficios que pueden obtener las organizaciones que  comprendan el impacto de su actividad en la sociedad.

 

El blog Business at Speed es una referencia obligatoria para aquellos gestores que quieren mantenerse actualizados en temas de competitividad y excelencia empresarial.

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