¿Qué indicadores miden la sostenibilidad de tu empresa?

Hablar de sostenibilidad en los negocios es hablar de un desarrollo basado en tres vértices: el económico, el ambiental y el social Cuando se combinan de manera estratégica, este triángulo ocasiona una actividad empresarial con impacto reducido en el ambiente y empleados felices, además de un valor añadido a tu negocio. Debes saber cuáles son los indicadores más importantes en la evaluación de la empresa y sus motivos.

El término se usa hasta la saciedad: ser sostenible, sostenibilidad empresarial, desarrollo sostenible… Pero ¿qué significa, realmente, la sostenibilidad de un negocio? En pocas palabras, una empresa sostenible es aquella que tiene en cuenta en su actividad las oportunidades, obligaciones y riesgos económicos, sociales y ambientales. Es decir, una empresa que presenta un crecimiento económico ético, que minimice el impacto ambiental y respete la comunidad.

El concepto es tan amplio que la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas (WCED, por sus siglas en inglés) lo ha explicado desde otro ángulo: una empresa con un desarrollo sostenible es aquella «que responde a las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de que las futuras generaciones puedan responder a sus propias necesidades».

La propia ONU afirma, en La guía para la sostenibilidad corporativa del programa Global Compact, que una empresa debe asegurar cinco aspectos para ser sostenible:

 

  1. Actuar de manera responsable, conforme a los principios universales;
  2. Dinamizar acciones que apoyen a la sociedad;
  3. Comprometerse con la sostenibilidad de los cimientos de una empresa al nivel más elevado;
  4. Publicar informes anuales de tus logros y esfuerzos;
  5. Alentar una implicación con las comunidades locales de las que forma parte.

 

Sostenibilidad económica

 ¿Qué es? Hace referencia al crecimiento económico que sostiene una empresa, siempre con respeto por los recursos naturales, reducción progresiva de la huella ecológica de los productos (en su ciclo completo) y riqueza distribuida de forma equitativa.

 

Para la evaluación puramente económica de la empresa, el Instituto de Apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas y a la Innovación recomienda estos indicadores:

  • Fondo de maniobra y necesidades;
  • Deuda (%) y estructura de endeudamiento (%):
  • Volumen de negocios/pasivo;
  • Liquidez general y reducida;
  • Rentabilidad líquida y operacional de ventas;
  • Rentabilidad operacional activo;
  • Rentabilidad del capital propio;
  • EBITDA;
  • EBITDA / Gastos Financieros;
  • Deuda Financiera / EBITDA;
  • Valor añadido Bruto.

 

Sostenibilidad ambiental

 ¿Qué es? Se refiere a la minimización de impactos ambientales negativos producto de la actividad empresarial, con el objetivo de crear, con el tiempo, impactos positivos. Para ello, se basa en una manera de abordar el ciclo de vida del producto, interiorizando las buenas prácticas a todos los niveles de la estructura interna de la empresa.

Más que una estrategia de marketing, la sostenibilidad ambiental se debe ver como un incentivo para la innovación y la capacidad de adaptación de la empresa. ¿Cómo? Pensemos, por ejemplo, en la gestión de materias primas: la investigación en busca de alternativas o formas de extracción más sostenibles disminuye la vulnerabilidad de tu negocio a la escasez de los bienes o al aumento de costes.

 

Ejemplo de indicadores usados para medir la sostenibilidad ambiental:

  • Ciclo de vida del producto;
  • Calidad del producto;
  • Salud ambiental;
  • Uso de equipamiento;
  • Cantidad de agua usada;
  • Cantidad de energía usada;
  • Cantidad de materiales usados, reutilizados y reciclados;
  • Huella de carbono;
  • Necesidad de transporte (medido en emisiones de CO₂).

 

 Sostenibilidad social

 ¿Qué es? Este vértice plasma la relación sostenible que la empresa debe fomentar en la dimensión humana (es algo interno, pero también debe hacerse en beneficio de la sociedad y de la comunidad local de la que forma parte). Entre otras cosas porque, citando al programa Global Compact de las Naciones Unidad, «tanto de forma directa como indirecta, las empresas influyen en lo que sucede a los empleados, a los trabajadores de la cadena de valor, clientes y comunidades locales, y por ello es importante gestionar estos impactos de manera proactiva».

En definitiva, personas felices y comunidades más desarrolladas. Pero ¿cómo cumplir estas metas? La sostenibilidad social implica, por ejemplo, una actividad empresarial ética y de valoración de recursos humanos, con salarios justos y puestos de trabajo dignos, no discriminatorios y sustentables. También se deben desarrollar, no obstante, programas de apoyo a la sociedad, que respondan a los problemas sociales de las comunidades locales. ¿Promoviendo un programa de voluntariado de colaboradores, por ejemplo? Esta es una acción que se integra plenamente en el desarrollo de la sostenibilidad social de tu empresa.

Ejemplo de indicadores usados para medir la sostenibilidad social:

  • Acciones de voluntariado;
  • Programas de apoyo a la comunidad;
  • Inversión en intervención en la comunidad;
  • Impacto social de las intervenciones (SROI);
  • Puestos de trabajo creados;
  • Iniciativas de apoyo a las familias de los empleados;
  • Grado de satisfacción de los empleados;
  • Diversidad de los empleados;
  • Número de beneficios sociales para empelados;
  • Frecuencia del uso de estos beneficios sociales.

 

Recuerda siempre…

Supervisa tus indicadores

¿Quieres implementar, de forma exitosa, un programa de sostenibilidad? A partir de los indicadores más relevantes, define objetivos concretos de evolución, con acciones y calendarios propios. Establece métricas para cada uno de los objetivos, automatiza la mayoría de los procesos y acompaña su progresión. Así, será más fácil gestionar el rendimiento de tu negocio en tiempo útil, rumbo al éxito de tu programa de sostenibilidad.

 

El blog Business at Speed es una referencia obligatoria para aquellos gestores que quieren mantenerse actualizados en temas de competitividad y excelencia empresarial.

Ve también