¿Cómo montar una tienda online en un momento?

Hoy en día, cada vez hay más tiendas que satisfacen las necesidades de los consumidores y publican sus artículos en internet. Las ventajas para los consumidores son obvias (comodidad, simplicidad en la comparación de precios, libertad de elección, entre otras). Por ello, las empresas deben ponerle mucha atención.

Gestionar una tienda online es lograr llegar a clientes de todo el mundo a través de una tienda abierta 24/7 y, al reducir la cadena de valor con la disminución del número de intermediarios, se consiguen precios mucho más competitivos.

Aprende a montar una tienda online en 12 pasos.

 1. Conocer el mercado

Antes de nada, es fundamental conocer el mercado y si hay demanda del producto o servicio que quieras lanzar. Incluso puedes creer que tienes una idea fantástica, pero si el mercado ya está saturado y lo que pretendes comercializar no tiene ventajas o si simplemente los consumidores no tienen motivos para adquirir tus productos, no sirve de nada empezar a montar una estructura de negocio y una tienda.  Hay varios instrumentos que te pueden ayudar a extraer datos sobre potenciales clientes, proveedores o incluso la competencia. Sácale partido a herramientas como Google Trends, que te pueden dar información sobre las búsquedas realizadas en cada sector. De este modo, puedes acceder a datos sobre tendencias de consumo, defectos en el mercado, competencia, etc., entendiendo cómo puedes marcar la diferencia con tus productos o servicios o el motivo que lleva a un potencial consumidor a buscarte a ti y no a otro producto similar.

 

2. Buscar palabras clave

Es importante que dediques tiempo a esta fase, ya que el éxito de tu negocio online dependerá en gran parte de la eficacia con la que gestiones la etapa de búsqueda de palabras clave. Escribe en Google las expresiones que te parezcan las más utilizadas por los clientes que quieres atraer y analiza el número de páginas que Google muestra, para comprobar si el término se utiliza mucho o no. Presta especial atención a los términos relacionados que muestra Google al final de la página. También puedes acudir a Google Keywords Tool para comprobar si hay interés por temas relacionados con el área de negocio que se pretende lanzar online.

 

3. Realizar estudios comparativos (benchmarketing)

Analiza lo que hace tu competencia directa e indirecta y toma nota de las mejores técnicas de marketing online, intentando adoptar las mismas estrategias e incluso superarlas. Ver lo que otros hacen bien puede ayudarte a sacar ideas para tu negocio, aunque no sea exactamente en la misma área. Cuantas más páginas consultes y más tiendas online investigues, más conocimiento tendrás sobre las tendencias del mercado. Inspírate en los ejemplos positivos y registra todo lo que no parece funcionar tan bien en las tiendas online para no reproducir esos errores en la tuya. Intenta también pensar en cómo puede destacar tu negocio, es decir, lo que puede aportar de ventajoso y novedoso que no tenga la competencia, de forma que se opte por tu tienda y no por otras con productos y servicios similares o incluso idénticos.

 

4. Elegir el dominio adecuado y registrarlo

El nombre del dominio no es más que el término que identifica una página en internet. Por ejemplo, Google.com, Wikipedia.org, lamoncloa.gob.es o rcp.net.pe.

El dominio de tu tienda es fundamental para el éxito del negocio, ya que el nombre correcto atraerá a más clientes. Elige un dominio que defina realmente tu página y que ayude a los clientes a llegar a ti. La idea es que el nombre esté relacionado con el objetivo de la tienda, es decir, cuando un usuario esté navegando en internet y se tope con tu tienda virtual, debe reconocer inmediatamente el sector en el que opera. Por ejemplo, si tienes una tienda de relojes personalizados, el nombre “tiendademaria.com” no dice absolutamente nada sobre relojes y no ayuda a un cliente potencial a encontrar tu tienda. Una buena alternativa sería “relojes-personalizados.com”, en la que el nombre ya dice bastante sobre la función de la tienda. Si el nombre que quiere ya estuviera registrado, puede usar variaciones, introduciendo o borrando guiones, por ejemplo.

Si tienes problemas, pide ayuda a un experto en este tema, pero no descuides esta etapa porque es muy importante para la identidad de la marca y para aumentar la probabilidad de que tus clientes lleguen a ti.

Después de elegir el dominio, es momento de registrarlo. Hay mucha oferta de mercado en lo que respecta a empresas a través de las que puedes registrar tu dominio, solo hay que realizar una búsqueda en Google. Compara precios, ventajas y decide qué empresa y servicio se adecua mejor a tus necesidades.

 

5. Definir el proceso de expedición de tus productos

Define cuál va a ser el sistema de entrega de tus productos. Al analizar las opciones disponibles en el mercado, no busques solo lo más barato. Un producto que llega con retraso, dañado o incluso que se extravía, repercutirá en tu reputación y perjudicará tu negocio.

Por ello, es fundamental comprobar la credibilidad del transportador, indagando e intentando averiguar si hay clientes descontentos o faltas graves en el servicio, por ejemplo, a través de los comentarios que figuran en las redes sociales.

Estudia también cómo lidian las empresas de distribución con las reclamaciones, además de con extravíos o daños en los productos.

Está claro que el sector económico es también muy importante: un sistema de reparto demasiado caro puede arruinar tus márgenes u obligarte a poner tus artículos a un precio superior al adecuado para su posicionamiento de mercado.

 

 6. Elegir la tecnología de tu tienda virtual

Tu tienda virtual necesita un software que funcione como interfaz entre tu página web y la infraestructura que hace posible a los clientes seleccionar los productos, realizar el pedido, revisar su selección, hacer cambios y proceder al pago.

Hay una enorme variedad de empresas que ponen plataformas ya listas a tu disposición, lo que te quitará mucho trabajo y preocupaciones: en muchos casos, solo hay que introducir los productos, elegir el transportador y el método de pago.

Hay opciones de pago o gratuitas, pero también soluciones pensadas a medida de las concreciones de cada negocio. Además de tener en cuenta los costes del software, hay que garantizar el funcionamiento de herramientas de cálculo automático de los costes de envío y de los impuestos. También es importante que sea capaz de aplicar descuentos y promociones.

De cualquier manera, hará falta un sistema ERP (Enterprise Resource Planning), o sea, un sistema informático de gestión empresarial. Este sistema debe ser capaz de integrar la totalidad de las funciones más importantes de la gestión de tu empresa y estar certificado. Considera también un sistema informático de gestión de clientes (Customer Relationship Management o CRM).

 

7. Organizar la información de los productos

La tarea de compilar y organizar toda la información relevante acerca de tus productos puede ser tediosa y necesitar mucha atención. Se puede, en una primera fase, hacerlo en un documento Excel con el fin de mantener la información organizada y fácilmente accesible.

Estos son los datos de cada producto que hay que facilitar:

  • Categorías y subcategorías. Ejemplo: Cosméticos, esmalte
  • Opciones de los productos. Ejemplo: Colores y tamaños o tallas
  • Ventajas/beneficios de los productos
  • Referencia numérica de los productos
  • Descripción de los productos
  • Imagen de los productos (a ser posible, fotos desde varios ángulos)
  • Precios de los productos
  • Gastos de envío
  • Impuestos a pagar

Después, lo ideal es optar por un software de gestión y control de stocks que organice todo este trabajo de forma rigurosa y sencilla.

Enriquece tu tienda con información, no solo en gran cantidad, sino también calidad. Valoriza la tienda con descripciones detalladas acerca de los productos y con imágenes de calidad. Elabora textos sencillos, sin faltas de ortografía, llamativos y capaces de describir las características de los productos a la perfección. Haz que el cliente prefiera tu tienda entre otras alternativas presentando tus productos de forma cuidada y atractiva. Recuerda, el catálogo de productos es tu escaparate y debe ser es una vitrina llamativa que haga que la gente entre en la tienda. En una tienda virtual, funciona de la misma manera.

 

8.Crear una cuenta bancaria comercial

Realizar operaciones financieras en internet exige crear una cuenta bancaria comercial y una pasarela de pago (aplicación para e-commerce instalada en un servidor remoto y mantenida por una operadora financiera que autoriza pagos de transacciones hechas online en páginas de empresas o personas físicas) y registrar tu cuenta bancaria.

Para pequeños negocios, puedes optar por una solución más sencilla e introducir un carrito de la compra Paypal gratuito. Aun así, si quieres una tienda más sólida, la misma cuenta creada en Paypal servirá para configurar tu pasarela de pagos.

 

9. Crear la página con tienda

Ha llegado el momento de crear la página de tu tienda. Planifica el número de páginas, su aspecto, la forma en la que están conectadas con enlaces, qué productos y sus respectivas categorías se deben mostrar. Procura inspirarte en otras páginas que consideres que den un mensaje similar al que pretendes transmitir.

Encuentra referencias de excelencia. Construye una imagen con un diseño coherente, siempre con la misma estructura de navegación en todas las páginas. Incluir texto es esencial, ya que los motores de búsqueda excluyen de sus rankings las páginas que solo tienen imágenes.

También debes considerar mecanismos que faciliten la comunicación con el cliente, como formularios de cumplimentación rápida.

Es igual de importante presentar las condiciones generales de venta online en una página propia de forma clara. En esta página deben presentarse las condiciones de garantía, el proceso de reclamación, el tiempo estimado para la expedición o las políticas de reembolso.

 

10. Probar tu página

Cuando ya tienes todos los contenidos en el servidor, es el momento de pasar a probarlo y entender, en la práctica, cómo funciona tu página y tienda.

Puedes ser exhaustivo y detallista en las pruebas realizadas. De hecho, esa es la solución ideal para comprobar que reduce al máximo la probabilidad de que tu página tenga errores en el momento en que el cliente haga las compras. Si no tienes ocasión de probar todo en una primera fase, comprueba si funcionan elementos tan básicos como los siguientes:

  • Los enlaces (que no haya enlaces rotos o que remitan a páginas erróneas);
  • La página funciona en todos los navegadores;
  • La pantalla tiene la resolución correcta para todos los dispositivos;
  • Los formularios funcionan bien y con la velocidad adecuada;
  • La página carga con rapidez.

 

11. Divulgar la página

Para vender hay que darse a conocer y esto solo se puede hacer promocionando la página. Es fundamental producir contenido en cantidad y calidad para que la página se pueda indexar y los motores la puedan clasificar adecuadamente. De esta forma, aumentarás la probabilidad de que tu contenido aparezca antes que el de la competencia en los motores de búsqueda.

Considera la participación en foros, blogs y redes sociales: cuanto más activo seas, más ayudas a aumentar tu visibilidad y obtener buenos rankings. Busca páginas especializadas y no descartes ninguna red social, y con el tiempo sabrás cuáles son los medios que te dan más visibilidad.

Si dispones de presupuesto, crea campañas de publicidad online. Google AdWords, por ejemplo, tiene precios muy asequibles y puede dar resultados increíbles.

 

12. Probar con regularidad

No olvides probar tu tienda online con regularidad. Pide ayuda a colaboradores y amigos, puesto que una página tiene muchas variables y procesos que pueden fallar, lo que comprometería la calidad del servicio y tu imagen. Intenta probar todas sus funciones, aunque creas que funcionan bien o de las que nunca recibe quejas. Puede haber precios mal marcados, promociones con valores erróneos o devoluciones que el sistema no está teniendo en cuenta, lo que tiene un impacto directo sobre tu negocio.

 

El blog Business at Speed es una referencia obligatoria para aquellos gestores que quieren mantenerse actualizados en temas de competitividad y excelencia empresarial.

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