Soft Skills y retención de talento: desafíos para una gestión más productiva

¿Qué pensarías si te dijeran que para el año 2020 más de un tercio de las habilidades que las empresas procurarán en los perfiles de sus empleados formarán parte de las denominadas blandas o soft skills, competencias que hoy en día no son consideradas como cruciales para los gestores de las organizaciones? Los datos fueron arrojados por el  estudio de The Future of Jobs y destacan que el impacto en el modelo de negocio no solo está condicionado por las transformaciones tecnológicas sino por el reclutamiento y la gestión del talento. Los gestores deben actualizar sus procesos de captación que pueden tornar  más competitivas y productivas a las organizaciones.

 

Probablemente, la gran mayoría de las personas ha acudido a una entrevista de trabajo para optar a una determinada posición. Una vez que salimos de la oficina del reclutador no siempre la respuesta se transforma en una propuesta laboral. Puede que seamos los más competentes para la función desde el punto de vista técnico, aunque no estén del todo equilibradas nuestras destrezas con aquellas que son cada vez más procuradas por las consultoras de recursos humanos y que son un elemento decisivo: las habilidades blandas o soft skills.

Más allá de la competencia inherente a la función a desempeñar existen otras habilidades transversales a todos los profesionales independientemente de su formación académica. «Los trabajos aislados, sin interacción de ningún tipo, tenderán a desaparecer. Las recompensas de las empresas para aquellos colaboradores que posean habilidades tanto técnicas como sociales será cada vez mayor», así lo confirma David Deming, catedrático de la Universidad de Harvard quien establece que «el mercado laboral favorecerá a aquellos que tienen las habilidades para ser buenos jugadores en equipo».

Si no te sientes incluido en el grupo de quienes detentan «habilidades sociales», tenemos buenas noticias. Es posible «entrenar a las personas» para hacerse mucho más competitivas en el campo laboral, incluso desde edad temprana. Adicionalmente, si tomamos en cuenta que «el 65 % de los niños que hoy ingresan  a la escuela primaria ocupará posiciones que actualmente no existen», podemos cultivar estas fortalezas para enfrentarnos a cualquier reto profesional.

 

Hard skills o soft skills: qué procuran las empresas

Una buena disposición ante el trabajo y el equipo es fundamental y es una excelente carta de presentación. Esto es cada vez más apreciado en la gestión moderna que ha dejado a un lado el tradicional esquema de reclutamiento que solo evaluaba aquello que fue aprendido en la universidad o en el mundo laboral y se ha enfocado hacia todas las destrezas que, por ejemplo, permitan a un colaborador mantener la calma ante cualquier revés, contratiempo o discusión, que podría afectar o retrasar un proyecto.

Precisamente, cuando hablamos de hard skills nos vienen a la mente todas aquellas competencias que han sido adquiridas a lo largo de la formación profesional y que conforman nuestro conocimento técnico. Aunque obviamente son necesarias para llevar a cabo las funciones de forma correcta, ya no son suficiente. Es necesario incluir en la receta del éxito otras competencias o herramientas vinculadas a la inteligencia emocional, pero también es preciso que las empresas y quienes tienen sobre sus hombros funciones de liderazgo, también aprecien y fomenten estas habilidades sociales.

De acuerdo a un estudio de la red social Linkedin basado en el análisis de los perfiles de los usuarios, existen soft skills que son procuradas en los currÍculos que tornan mucho más atractivos a los aspirantes:

    • Comunicación: aunque parezca trivial, el saber relacionarse con el entorno, expresar los puntos de vista de forma asertiva, lograr mantener buenas relaciones incluso con personas que poco o nada tienen en común, representa una habilidad cada vez más valorada por las empresas. «Conectarse» con las personas puede ser una forma de crear empatía y mejores relaciones laborales.
    • Organización: en un contexto marcado por la transformación digital, en el que todo apunta hacia la innovación y el cambio, es fundamental que los colaboradores puedan administrar su tiempo de forma eficiente a través de la fijación de prioridades y plazos. Centrar todas las energías en una tarea que no es la más neurálgica puede ser un error con consecuencias para el desarrollo del proyecto.
    • Trabajo en equipo: si los empleos aislados serán cosa del pasado, los colaboradores tendrán que tener claro que a través de la sinergia será posible alcanzar mejores resultados.
    • Puntualidad: esta es una habilidad social de gran valor que habla de disciplina y consideración por los demás. Se trata de dar entender que el entorno también debe ser tomado en cuenta y demostrar que nuestro empleo ocupa un lugar privilegiado en la lista de prioridades.
    • Pensamiento crítico: tener su propio punto de vista es considerada como una habilidad de peso que también requiere de reflexión e investigación.
      No todos tienen la determinación para sopesar todas las alternativas y -pese a cualquier tipo de presión o estrés- fijar posición ante un hecho que amerita tomar acciones.
    • Creatividad: la frase «siempre se ha hecho de esta forma, ¿por qué debemos cambiar?» es contraria a esta competencia. Buscar nuevas formas de alcanzar los objetivos siempre traerá buenos resultados como forma de anticiparse a las demandas del negocio.
    • Adaptabilidad: los cambios pueden generar estrés y ansiedad en algunas personas. Poder adaptarse a las alteraciones y minimizar la resistencia a lo nuevo también es importante para que las organizaciones puedan emprender cualquier tipo de transformación.

 

Otras competencias sociales consideradas como importantes aunque menos atrayentes son la planificación, el liderazgo, la gestión de equipos y la habilidad para expresarse de forma escrita.

Adicionalmente, la investigación de Linkedin concluye que para las empresas es mucho más difícil conseguir el perfil pretendido en cuanto a soft skills (59 %) que aquellas habilidades consideradas como hard skills (53 %). La diferencia la marca la personalidad.

 

Por qué promover las soft skills en las empresas

El primer paso es comprender que la formación del pesonal siempre debe ser vista como una inversión y no como un gasto; como un proceso continuo y no como un hecho momentáneo. Esto implica que deben dedicarse no solo recursos sino tiempo para identificar cuáles son las habilidades blandas que requieren ser desarrolladas, para lo cual pueden emplearse herramientas relacionadas como test de personalidad. Aunque se trata de rasgos propios e incluso innatos, también es cierto que pueden ser entrenados.

Algunas organizaciones promueven iniciativas de acompañamiento del personal que pueden ser muy variadas como el Coaching y Mentoring para que sea mucho más simple el proceso de reconocimiento individual de lo que requiere ser trabajado.

  1. Uno de los principales argumentos a favor de la promoción de las soft skills es que permiten crear sentido de pertenencia a la organización y con ello puede reducirse la rotatividad de los colaboradores.
  2. La competitividad también se incrementa luego que los colaboradores adquieren habilidades para interactuar con todos los grupos de interés, independientemente de la disciplina a la cual pertenezcan.
  3. Una consecuencia directa de la inversión en el aprendizaje de las soft skills es el incremento de la productividad. Aunque no llega de la noche a la mañana sino de forma progresiva, trae consigo la disminución de los conflictos gracias a que proporciona herramientas para trabajar en caso de que se presenten diferencias entre los colaboradores.

 

Tener la capacidad de aceptar críticas, ser flexible y abierto a los cambios, practicar la escucha activa, así como tener buena disposición y capacidades de comunicación son algunas de las habilidades blandas o soft skills que pueden hacer la diferencia en las organizaciones. La figura de liderazgo en las empresas juega un papel clave para promover y acompañar este tipo de destrezas que son diferenciadoras sobre todo en sectores relacionados con atención al cliente y marketing, aunque también en otras áreas que otrora eran consideradas como territorio de las hard skills, como la ciencia y la tecnología.

 

El blog Business at Speed es una referencia obligatoria para aquellos gestores que quieren mantenerse actualizados en temas de competitividad y excelencia empresarial.

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